Los conflictos humanos se caracterizan por una trama de emociones, sentimientos, intereses, violencia, pensamientos, esperanzas, desesperación, depresión, miedos, optimismo, pereza, perversión, celos, pasión, frustraciones, traiciones, intolerancias, arbitrariedades, racismo, terrorismo, guerra, menosprecio, aislamiento, baja autoestima, prepotencias, inocencia, incomprensión, evasiones, alcoholismo y todo tipo de adicciones, timidez, sobrestimación, desconfianza, privaciones, excesos, ansiedades, irresponsabilidad, envidias, angustia, dolor, enfermedad, consumismo, avaricia, mezquindad, vanidades, pobreza, , y mucho más...
Todo un enjambre de pensamientos,
creencias, sentimientos, actitudes, voluntades… forman parte de conflictos de
diferentes índoles, según tengan su origen o involucren a uno o más actores;
conflictos más o menos profundos, radicales…
a. Conflictos existenciales intrapersonales,
dicen relación con motivaciones, ideas, creencias opuestas que chocan entre sí,
dentro de nuestro propio ser, en nuestra intimidad. Se trata de conflictos de identidad.
¿Qué pasará conmigo después de la muerte; trasciendo la muerte o es mi
exterminio? ¿Cuál es mi misión en esta
vida; ninguna pues todo es cuestión del azar y oportunidades que me vaya dando
la vida; conveniencias… o debo
descubrirla porque me define, pues desde siempre soy quien soy? ¿Soy un
animal más de la escala evolutiva zoológica o soy un espíritu que pasa por la
vida como por un estadio en tránsito? ¿Esto que siento es amor o el amor es
sólo un invento romántico y poético? ¿Ejerzo este trabajo por vocación o sólo por
otros intereses? Quiero ser feliz pero no sé cómo serlo porque ni siquiera sé
lo que es la felicidad. Me siento solo
en medio de toda esta gente. Tengo conflictos de intereses opuestos: deseo ser
madre y, al mismo tiempo, deseo ganar una beca para estudiar en el extranjero,
recorrer mundo y no tener mayores responsabilidades. Amo a mi hijo, no quiero que sufra pero debo
denunciarlo porque robó…
Mi vida sin mi
b. Conflictos interpersonales; de índole comunicacional. Se trata de conflictos que surgen entre dos personas; pues si
hay una tercera o más personas, se dará una interacción que nos llevará a un conflicto grupal. Los conflictos interpersonales
dicen relación con la falta de habilidades sociales, de empatía o de dominio de
las emociones (tanto por falta como por exceso): indiferencia, abandono o
negligencia, dominancia, intolerancia, orgullo, falta de respeto, prepotencia,
egoísmo, ira, lujuria, drogadicción, engaño, timidez, sobreprotección, ira,
mala comprensión o confusión de roles, mentiras, omisiones, incomprensión, desamor, celos, disfunciones sexuales…
Las causas podríamos resumirlas
en una sola: falta de desarrollo de la capacidad de amar. ¿Las razones de
ello? Haber sido gestado y nacido en un
ambiente contrario al amor; pero el ambiente no determina al ser humano; sino
que éste, con fuerza de voluntad lo salva…
¿Será acaso el miedo a amar, a sufrir por amor el que vuelve al hombre
egoísta o un ser aislado? Lo claro es
que todo miedo puede ser superado… ¿Y si
el problema es la timidez, el temor a equivocarse o ser objeto de burla o
traición? Lo que sí es seguro que estos son temas que la educación no puede
dejar de lado. Enseñar la dignidad de
toda persona y al mismo tiempo enseñar que esa dignidad que se trae consigo
sólo por ser persona debemos aprender a existirla en cada acto de nuestras
vidas: aprender a cuidar y cuidarnos, respetar y hacernos respetar, aprender a expresar
ese amor en nuestras actitudes, las decisiones, acciones, en el lenguaje, en la corrección fraterna, en
la caricia, en la misericordia, en la generosidad…
Hoy se habla de inteligencia interpersonal y de inteligencia emocional o afectiva; precisamente para referirse
a esa capacidad para relacionarnos
correctamente con los demás. Saber
dominar, armonizar o equilibrar nuestras emociones, saber ponerse en el lugar
del otro. Dejar de escucharse y mirarse
a sí mismo para escuchar y ver a quién(es) está(n) frente a
nosotros; sin dejar de ser quienes somos.
¿Eso no hace acaso quien ama y te ama?
Interconectado globalmente y
solo; sin conocerse ni conocer realmente a nadie; sin tener un amigo-a, sin amar…
Como ya podemos darnos cuenta, los conflictos interpersonales se cruzan
con los intrapersonales y ambos con los grupales. Quien está en medio de un conflicto
intrapersonal, no estará en las mejores condiciones para comunicarse a menos
que tenga un potente dominio de sus emociones y una gran generosidad para dar espacio a otros seres con sus propios
conflictos; con mayor razón, quien se
encuentre con quienes están en medio
de un conflicto interpersonal, si se une a ellos sin motivos y capacidades
educativo terapéuticas, elevará el
conflicto interpersonal a grupal.
Al mismo tiempo, dentro de un grupo, pueden darse conflictos
interpersonales; cuando hay choque entre dos caracteres, competencia entre
dos y todo tipo de conflictos interpersonales que a pesar de ser directamente
entre dos, lo más probable es que terminen afectando al grupo y convirtiéndose
en grupales. Ej. Padre y madre tienen conflicto entre ellos por problemas
afectivos o de afán de dominio entre ellos. Luego, es común que involucren a
otros integrantes de la familia o a amigos, con lo cual termina convirtiéndose
en un conflicto grupal más complejo y difícil de enfrentar.
c. Conflictos de grupo: Dicen relación con
los conflictos que surgen entre tres o más personas. Ahora bien, una de las
personas que integran el conflicto grupal podría no estar físicamente
presente. Nos referimos a las
situaciones en que dos personas, por ejemplo, discuten por causa de un tercero cuya relación con ellos se
verá, consecuentemente, afectada. Así,
en un caso de mediación de conflictos, para su solución deberá tratarse con los
tres.
Los conflictos grupales son más difíciles
de solucionar pues involucran a grupos más o menos grandes (pueden llegar a
convertirse en separación familiar, quiebres o extinciones organizacionales, revueltas sociales, guerras
civiles, guerras entre naciones, guerras mundiales). El conflicto grupal implica subdivisiones
internas provocadas por diferencias de posturas consideradas irreconciliables,
donde los integrantes del grupo toman partido por unas u otras, provocando escisiones
que pueden destruir al grupo como tal.
A veces el mero plantear dos alternativas posibles a un grupo – a un
curso, por ejemplo- puede provocar un
conflicto de menor o mayor proporciones.
De ahí la importancia de los buenos líderes grupales, que deben dar
cohesión y estabilidad a un grupo, en torno a su obra, su misión, principios y objetivos.
Se trata de un liderazgo inspirador y gestor. Por otra parte, si los integrantes de un corpus
no tienen claridad sobre cuál es la finalidad o bien común que da sentido a su grupo
y a la pertenencia de cada uno en él, la unión será frágil, tangencial;
solamente por conveniencia; así como tampoco se podrá establecer una ética institucional
pues no se sabrá distinguir entre actitud de cohesión y una actitud de
intromisión.
·
Conflictos
de liderazgo; ya por falta de liderazgo
o por discutir, dentro del grupo, si lo mejor es elegir un líder socioemocional
o un líder eficiente para su organización. Un líder predominantemente eficiente (llamado
también líder práctico o de tareas) preferirá sacrificar lo emocional por sacar
adelante las tareas que beneficiarán al grupo (familiar, laboral, poblacional,
empresarial o laboral, nacional… etc.), provocando malestar en quienes
preferían un líder emocional que sacrificará los proyectos o programas de
beneficio cultural, profesional, económicos, tecnológicos, etc., por beneficiar
las emociones. De ahí la importancia de distinguir qué tipo de líder se
requiere según su misión y, más aún,
saber elegir un equilibrio entre lo afectivo emocional y lo práctico,
según la naturaleza, finalidad, urgencias
y circunstancias en que se encuentra un grupo específico.
·
Los conflictos
de roles surgen cuando las responsabilidades funciones no están bien definidas o
equilibradas, de acuerdo con el sentido del grupo y de cada uno de sus
integrantes. En una familia se crean conflictos porque los padres no asumen su
rol con los hijos y a la inversa… Conflictos de intereses en
contradicción, como qué hacer con un abuelo senil o si vender o no un bien
familiar.
·
Conflictos
ideológicos o de credo que son vistos como imposibles de congeniar, en ese
caso llevan a una división del grupo; por ello
insisto- es importante considerar la madurez, capacidad de tolerancia de
los integrantes y, por sobre todo, el bien común que da sentido al grupo. Por
ejemplo, la militancia política que es beneficiosa y da sentido al interior de
un partido político, es no ético se dé en un equipo médico, un aula escolar, un
grupo religioso; pues les haría perder su estabilidad y sentido; siendo injusto y no beneficiosos para los integrantes
del proyecto que los une.
d. Conflicto Inter grupal: Ocurre cuando dos o más grupos interfieren
debilitándose entre sí. A veces la
interferencia negativa se produce porque sus objetivos y/o forma de llevarlos a
cabo se perciben –real o falsamente- como
antagónicos. Otras veces, el
conflicto es por intromisión de vicios
en el grupo: en un grupo curso, por ejemplo, un sub grupo de estudiantes lidera
desde la flojera o las drogas o desde un interés perteneciente a otra
naturaleza de grupo.
Mientras más grande es el grupo y
mientras más relaciones intergrupales le involucran, se requiere de líderes con
mayor eficiencia y agilidad de liderazgo: conocimiento de su misión y visión de
futuro y consideración integral de posición en el contexto, apoyo de sublíderes
y, por sobre todo, una gran ética de liderazgo.
Es imposible que en un grupo, mientras mayor sea su envergadura, no intenten
influir conflictos intrapersonales, interpersonales, intragrupales,
intergrupales. Lo importante es que el
líder responsable –docente, director, religioso, deportista, científico, alcalde
u otro máximo jerarca regional, nacional o mundial, tenga claridad de la
naturaleza, alcances y límites de su liderazgo y de lo que siendo bueno fuera
de su grupo no lo es en su interior.
En orden a lo expuesto, es de vital importancia que el
líder de grupo se preocupe de llevar a
su equipo a una “madurez de equipo” que,
por supuesto, dependerá de la madurez personal de los integrantes pero madurez
como integrantes de un equipo. Esto lo
grafica muy bien la relación entre el director de una orquesta o coro, sus
integrantes y la obra a ejecutar. Podría
darse el caso de que los integrantes del coro
tengan excelentes voces pero no las integren y canten todos como “solos”
con afán individual de sobresalir como “unos” y sin importar lo más importante:
armonizar las voces –incluso en momentos silenciar- para dar paso a la perfección de la obra que
es lo que debe unirlos y darles sentido.
No es lo mismo un coro que un montón de voces; al igual que no es lo
mismo un montón de piedras que la construcción
de un templo…
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