lunes, 16 de marzo de 2015

6. CONFLICTOS DESDE EL CINE . GUÍAS PARA EVALUACIONES FUTURASI


Una vez provocado el conflicto interpersonal o intergrupal; lo más probable es recurrir al llamado consenso, conciliación,  mediación y/o a negociación que tienen un punto común: llegar a un acuerdo.   Por mi parte prefiero el término conciliar que alude a un ponerse de acuerdo  en vistas de un bien mayor y común que beneficie equitativamente a  todos los involucrados en un conflicto.  El procedimiento consiste en, primeramente, buscar puntos de coincidencia que, por ser tales, impliquen un verdadero bien para todos.  Luego, reflexionar sobre la importancia de los puntos en desacuerdo y analizar si su divergencia es por oposición real o si, en un nivel de mayor reflexión o profundidad, es posible su armonización.  Se debe analizar qué es exactamente lo que provoca el conflicto: ¿intereses personales en oposición, en competencia? ¿Intereses ajenos al sentido del grupo o de los grupos? ¿Afán de dominancia o adueñamiento?  Limitado el conflicto, esclarecido su origen; se busca la posibilidad de solucionarlo o llegar a algún acuerdo. Lo más importante es la actitud y ética de los mediadores o árbitros; sus conocimientos y competencias para el tema en conflicto; sus capacidades comunicativas, ser confiables y su transparencia en el tratamiento.   No se trata, por lo tanto, de un mero negocio (los negocios tienen finalidad utilitaria) donde yo te doy esto a cambio de esto otro… o ponemos de acuerdo y aniquilamos de nuevo a Sócrates   ¿Acaso se puede negociar la verdad, las convicciones?

Luis Miguel Díaz, en su libro  “+ Chaplin y menos Platón” nos explica cómo manejar “los conflictos desde la sabiduría del cine y las canciones”; un método que él llama “cinegociar”Para este autor, “Todos nacemos con capacidades para establecer relaciones y generar vínculos. Para el manejo de conflictos  y la negociación necesitamos afinar estas capacidades, porque ellas serán nuestras mejores aliadas para el trabajo en equipo” (ibíd. Pág. 2).  M. Carmen Gascón Baquero propone aprender a resolver conflictos a través del cine.

Dime...

 El cine nos muestra a través de situaciones de vida que ficcionan la realidad todo lo que aquí hemos intentado articular a través de conceptos.  Nos muestran personajes que no dominan sus emociones, el egoísmo, la avaricia, el alcoholismo…  El cine nos lleva al interior de sus almas generadoras de conflictos: al mismo tiempo sufridas y violentas, vidas sin propósitos o mal direccionadas; rebeldes con o sin causa;  caminos hacia la autodestrucción y a destrucción de  otros.  Conflictos de toda índole y dimensión.  También nos muestra personas que descubren un heroísmo y liderazgo escondido: bondad, búsqueda de la paz, amor sin fronteras.  

“Al ver las películas (…) se invita a distinguir entre las actitudes y su manifestación” (pág. 14)  También es bueno alternar distintos géneros.   “El recurrir a escenas con gran sentido del humor  ayuda a bajar las resistencias al cambio y a divertirse.  Las risas son comunes y señal de buen presagio en las sesiones”  (…) “Una misma escena puede mostrarse en varias ocasiones y una misma música puede repetirse más de una vez.   De esta manera posibilitamos agudizar la recepción de los contenidos y los mensajes que buscan ser expresados”. (Ibíd. Pág. 14)


                    Identidad y soledad - Amor y conflictos superados
https://www.youtube.com/watch?v=Am9xAlVFgoU - https://www.youtube.com/watch?v=UCjw-cx8Ss8  

La idea es que cada uno de nosotros, teniendo presente las ideas expuestas, realice un análisis del cine en cuanto nos permitirá analizar diversos tipos de conflictos, quiénes y qué los provoca, agrava y soluciona.  Luego hará un paralelo con la realidad conocida directamente o a través de las noticias. En la entrada siguiente expondré una guía base para la solución de conflictos.


Hotel Rwanda -   Gran Torino:Conflictos y conciliación
https://www.youtube.com/watch?v=XHlZ-fOzkSE - https://www.youtube.com/watch?v=Qa-1gOfmzcE





No hay comentarios:

Publicar un comentario